martes, 27 de enero de 2009

Déjà vu

Cómo el tiempo se puede detener un instante, en un pequeño rincón del universo. Caminábamos alegremente por Holbein hacia el Eje 6 para ir a comer a la Fonda Argentina aquella tarde de toros y vi por la lente de mi cámara esto:

Que con la ayuda del blanco y negro, además del Photoshop, podría asegurar que la foto es de los años cincuentas, en la Ciudad de México con la Plaza de fondo. Pero no, por más que me hubiese gustado tener veinte años en 1946 y manejar este Chevrolito, la realidad es otra.


A veces, solo en algunos casos extremos como éste, puedo decir que he vivido un déjà vu. Hermoso déjà vu.

miércoles, 21 de enero de 2009

Las Puertas en la puerta 4


Jordi Soler escribió en 1997 un librito maravilloso que se llama "La cantante descalza y otros casos oscuros del rock". Fue en el tiempo en que Soler, casi contemporáneo mío, escribía mucho mejor de como escribe ahora o maravillosamente mal, según se lo vea. Cantando en la bañera o la tercera hipótesis de la muerte de Jim Morrison es el título del segundo cuento de el pequeño libro editado por Alfaguara, donde el escritor, chilanguísimo pese a quien le pese a pesar de su origen catalán, relata una mariguana historia acerca de la muerte del Rey Lagarto.
Para los que nacieron después de 1971 les cuento: Jim Morrison fue el vocalista y líder de una banda que se llamó "The Doors", nombre tomado de un ensayo de Aldous Huxley de título parecido; The doors of perception, fruto literario de sus experimentos con el consumo personal de mezcalina e inspirado en un verso de William Blake: "Si las puertas de la percepción fueran abiertas el hombre percibiría todas las cosas tal como son, infinitas".
Jim Morrison, el Rey Lagarto, hizo un rock inmortal lleno de vigor que prevalece a la fecha, pero al morir en 1971 en París, dejó un hueco en la banda original que parecía imposible de resanar.
Jordi Soler, en su relato donde prevalece la ficción, hace un recuento muy interesante de lo que han hecho "las puertas" sobrevivientes a Jimbo, comandadas por Ray Manzarek y Robby Krieger, alegres compañeros de Morrison desde el origen. Llama la atención que después de once años de haber leído el cuento de Jordi Soler, me encuentro esto en la puerta 4 de la Plaza México:

Puedes hacer click para crecer la imagen

Han pasado 37 años de la muerte de Jim Morrison, a causa de un paro cardiaco producido al parecer por una sobredosis de barbitúricos mezclados con Jim Beam, pero Manzarek, Krieger y compañía se siguen reinventando, como lo pronosticara Jordi Soler, mi casi contemporáneo:

En 1994, ya sin rastros ni restos que perseguir, volvieron a grabar la música de
An American Prayer y armaron un fructífero escándalo. La reaparición de este último álbum estableció el patrón histórico que nos permite suponer que los tres Doors, valiéndose de sus reapariciones cíclicas, podrán sobrevivir eternamente.

Que alguien me platique si esto fue posible el próximo 13 de febrero, Plaza México, Ciudad de México.

Si quieres leer el cuento completo de Jordi Soler, da click aquí.

martes, 20 de enero de 2009

De purísima y oro (el egoísmo)


De purísima y oro es el color de un traje de luces, terno o vestido de torear, que significa azul celeste con alamares en hilo de oro. También es una licencia poética que se permitió el fantástico (y extraordinario) Joaquín Sabina al escribir un verso épico de la España en tiempos de Manolete, el cual dedicó diciéndose inspirado, por José Tomás.
Cabe señalar que Manolete no murió aquella tarde de agosto en Linares de purísima y oro, sino de palo de rosa y oro, cuando mataba para morir a un toro de Miura, llamado Islero. Sin embargo, muchas, si no es que todas las referencias del poema de Joaquín Sabina, son ciertas. Tan ciertas como Lupe Sino, quien fue su amante durante muchos años y quiso, como todos los amantes, morir cuando Manolete, el estatuario, moría aquella tarde de agosto de 1947. Solo en una copla de Juan Solano convertida en tango quedaba el recuerdo:

Manolete, Manolete ya te lo decía yo,
que un torito de miura iba a ser tu perdición...
La novia de Manolete
ya no lleva más collares
porque Manolete ha muerto en la Plaza de Linares

Y vino Sabina a recordar, a rescatar y a desenterrar a Manolete, Lupe Sino y a la España cañí de esos años, con su paella de "Riscal", con su barra de "Chicote" y su "señá" Cibeles, casi medio siglo después, a consecuencia, dice él, de José Tomás.


Pero el tiempo de José Tomás no es el mismo que el de Manolete, y en lugar de paella en el Riscal y barras en Chicote ahora hay celulares y encierros on line, y en lugar de pesetas ahora se cobra en euros, y las fotos son en color y digitales.


José Tomás volvió a La México, a la plaza que le dio la alternativa y al país que lo arropó cuando no podía torear ni foguearse como novillero en España. Pero esta vez lo hizo rodeado de un misticismo que no sabe uno si es producto de lo estatuario de su toreo, de haber vuelto del retiro para consagrarse en Madrid el año pasado cortando cuatro orejas en una tarde, o simplemente, producto de las nuevas estrategias de marketing del siglo XXI. Lo hizo privando a la afición mexicana de verlo por televisión y exigió torear un descastado encierro de Teófilo Gómez, quien lo apoyó y es su amigo desde que el de Galapagar pisó tierras mexicanas. Dicen los que saben que el artífice de todas estas salvajadas es Salvador Boix, su apoderado catalán, que José Tomás es un tipo serio y sumido en el silencio y la meditación cuando ha de torear.


Y a las cuatro de la tarde la sesentona Plaza México estaba casi llena de aficionados de relumbrón la mayoría, convocados por Loret de Mola y demás gente bonita, que solamente han oído del de Galapagar por los noticieros de moda y los niños pijos.
No cabe duda que José Tomás es un torero extraordinario; tiene oficio y carece aparentemente de lo que los toreros comunes llaman miedo. Estuvo voluntarioso y estatuario; es impresionante su capacidad para permanecer quieto, sin moverse un ápice haciendo que el toro pase por donde él quiere que pase.
Pero hubo una cosa, un hecho que me desilusionó y casi me arrepiento de haber viajado más de dos mil kilómetros para verlo: en un momento, cuando el soso, descastado y bobalicón toro de Teófilo Gómez que no representaba peligro alguno, el torero hispánico, presintiendo que la faena se le iba a menos por los incipientes chillidos del respetable, citó, para mi gusto con toda la alevosía de su mano izquierda al toro, para que éste, guiado por la luz que había dejado en la tela roja, arrollara a José Tomás, quien como actor de tragedia griega, se levantara con gesto de gladiador inclemente, escuchando los gritos eufóricos provocados por el efecto recién logrado: "torero, torero".
José Tomás, para mi gusto, usa el tremendismo de la valentía como efecto. Si me preguntaba por qué no quería cámaras de televisión en la plaza, la respuesta es que además del egoísmo mercadológico, el torero y su apoderado catalán tienen miedo a las evidencias del engaño: toros descastados y sin peligro, probablemente hasta arreglados y una "afición" acrítica, ahormada a lo largo de varios años de total ignorancia taurina.
Dejo un breve recuento de mi incursión taurina de fin de semana: a) me hubiera gustado ver a José Tomás con toros de verdad, no esos perri-toros sin peligro y sin bravura. b) A mi "gallo" El Payo le falta mucho, pero mucho para llegar al sitio donde creí que ya estaba. c) "El Cejas" fue una muy agradable sorpresa. d) La afición taurina en México agoniza peligrosamente; parecía que estaba en una función de Circ-du-solei, región 4 y al aire libre. e) La fiesta taurina en México está llegando a su fin, como lo he estado pronosticando sucesivamente en este blog. f) Hablando del blog y sus maravillas: compartí la tarde con Callao, papá del extraordinario blog Gaoneras; Octavio, fue un placer, eres un aficionado auténtico y extraordinario. g) Compartir una tarde de toros con mis papás y mi hermana, valen la pena ante tanto efecto.

Fotos: la primera y la última las tomé yo con una camarita que metí de contrabando a la plaza. La del Monstruo de Córdoba es de puertagrande.net y la de JT se la robé (como muchas que le he robado) a Manón.


domingo, 18 de enero de 2009

De purísima y oro (el miedo)


A Juan Silveti Mañón le decían "El Meco", adjetivo que en México se otorga a el indio bravo que conserva a ultranza sus costumbres y tradiciones. También le decían "Juan-sin-miedo" y tal vez su sobrenombre más famoso y oficial: "El Tigre de Guanajuato".
Lidió de 1914 a 1942. Juan-sin-miedo sobrevivió a 32 cornadas, cuatro balazos y dos puñaladas. Por si fuera poco se batió en duelo, sufrió un destierro, e interrumpió a tiro limpio una función de "Don Juan Tenorio" argumentando que el único macho que se ligaba a Doña Inés era él.
Pero el mote que más me gusta es "Hombre de la regadera" porque cada vez que toreaba con alguna figura, le pegaba un "baño", dicho de los taurinos cuando le ganan y hacen ver mal a su rival de cartel.
En unas horas torea José Tomás, "El Príncipe de Galapagar" altenando con Octavio García "El Payo" y Arturo Macías "El Cejas". El de Galapagar es famoso por su toreo encimista, colgándose de los pitones. El 5 de junio del año pasado se llevó el gato al agua al cortar cuatro orejas en Las Ventas de Madrid, hecho que no sucedía desde hace 36 años. José Tomás se hizo en México, toreo como novillero y tomo la alternativa en la Plaza México, siempre me ha parecido un torero tremendista.
El Payo es mexicano, de Querétaro, se hizo en España y es mi gallo. Pueden ver un post de él aqui.
Me voy a los toros.

sábado, 17 de enero de 2009

De purísima y oro (el aeropuerto)


Estoy en el aeropuerto de Cancún, esperando abordar el vuelo 160 con destino a la Ciudad de México. Sentado en un bar cerca de la sala B, rodeado de turistas gringos ruidosos que regresan a sus lugares de origen, creo que son de Michigan, y cuando la mesera dice "Corona", los gringos, en su aprendizaje pavloviano, salivan y gritan todos "¡¡Couroooona!! felices, excitados. El proceso de motivación-aprendizaje aplica hasta en vacaciones. A mi lado derecho, muy próximos a mí, tanto que casi podrían ver el monitor de mi mac mientras escribo, hay una pareja de argentinos. Él tiene un aire de Alfio Basile con algunos bifecitos de más, ella es la versión regordeta de Libertad Lamarque siglo XXI. Se acerca un amigo de ellos a saludar: "¿Qué onda pinche güey, dónde vos andás, boludo?" La transculturación a mil, aún en vacaciones. Este aeropuerto es así; este año voy a cumplir diez de vivir en en este pueblo con mar turquesa y visito el aeropuerto muchas veces al año. Ya me acostumbré al ambiente post festivo de la gente, de su feliz retorno a casa, de su fue lindo estar aquí, pero ya me voy, tal vez regrese el año que viene. Fue lindo pasear semi desnuda por la playa, pero regreso a mi clima templado y mi traje sastre, regreso a mi freeway y a mi chimenea, fue lindo emborracharme como marrano pero tengo que regresar, irreductiblemente, a mi congregación de buenas conciencias.
Estoy aquí, a la mitad de mi Corona michelada, esperando un avión que me llevará a la ciudad donde nací y viví hasta los 33 años, con el único y certero propósito de ir a la corrida de toros de mañana. ¿Me pregunto por qué soy aficionado? ¿Por qué cada vez que escucho un pasodoble mi cuerpo agarra otra consistencia? ¿por qué diablos desde que tenía siete años, después de la ducha, toreo con la toalla un astado imaginario, desnudo, como haciendo la luna y luego me visto como si la camisa fuese la chaquetilla y los pantalones la taleguilla? ¿Por qué cuando estoy cerca de la Plaza México, percibo la vida de manera diferente? ¿Por qué desde niño sueño con plazas, toros y sorteos? ¿Por qué los domingos sin toros no son domingos? ¿Por qué voy a abordar un avión, decidiendo de última hora ver una corrida que no se va a televisar porque José Tomás, el rockstar de todos los toreros así lo decidió?
El virus de la locura taurina se me inoculó desde hace mucho tiempo, tal vez ya lo traía mi madre cuando me llevaba en ella, embarazada, a ver al Cordobés. Y el virus, esa locura, nunca se quita.

viernes, 9 de enero de 2009

Un año zorombático


Hoy, hace un año, escribí mi primer post. El blog inició como un propósito de año nuevo y hoy, a la vuelta de un año, me encuentro con setenta entradas (de las cuales me gustaron algunas) y sobre todo la posibilidad de haber escrito temas variopintos que tuvieron que ver con mi estado de ánimo, mi sentir y mi gusto personal. El blog me dio la oportunidad de expresarme a mis anchas, pero con la posibilidad de que alguien como tú me esté leyendo. Antes, cuando escribía en la vieja máquina de escribir, mis escritos estaban destinados a la crítica roedora de los ratones de mi cuarto. Hoy tengo la certeza de que alguien está leyendo lo que escribo; puede estar cerca o lejos, puede ser de mi país o de algún otro, puede entenderme y estar de acuerdo o tal vez no; sin embargo, algo de mí se llevará él o ella y algo, a fin de cuentas, estaremos compartiéndonos, así, casi milagrosamente. En este año que se cumple hoy, descubrí terrenos que no imaginaba, letras que no pensé nunca escribir y, cosa maravillosa, seres que conocí, que son parecidos a mí, y que se llaman "bloggers".
Irremediablemente seguiré escribiendo, pues es imposible hacer una pausa en un vicio tan bello, y puedo imaginar que el año que pasó fue el inicio de algo maravilloso.

martes, 6 de enero de 2009

¡Llegaron los Reyes!


No se si ustedes los oyeron, o si los llegaron a ver... Yo nunca los he visto, pero si he escuchado algunos ruidos como cascos de caballo pegar en las losetas de la cocina, un barritar de elefante silenciado por alguien con voz de amo, pasos de camello. No se si es la ilusión que me hacen pero siempre los he esperado, puntuales, cada seis de enero. El gordo panzón de rojo que toma cocacolas nunca me ha traído nada; los buenos, los puntuales, los ejemplares, son Los Tres Reyes Magos.
La cosa es que llegaron anoche. Ya no me traen tantas cosas porque ya estoy grande, pero ayer vinieron y me dejaron dos cedés; uno de pasos dobles y el otro, es el nuevo de Eugenia León. A mi consorte le trajeron... ¡un triturador de documentos! desde luego, se lo trajeron porque no es una niña normal...
Y como todas las noches del cinco de enero, no dormí bien, me desperté varias veces (un par de ellas cortesía de la consorte) y terminamos bajando a ver si habían llegado los Santos Reyes a las 4:30 am.
Llegaron y se fueron. Estuvieron pero no los vi. Será para el año que viene...
¡Que bonito es ser un niño de cuarenta y dos años!

martes, 30 de diciembre de 2008

El año que se va


Este es muy probablemente mi último post del año. Atrás se quedan (casi) trescientos sesenta y cuatro días del año del ciclo que se va. De más está decir que se me fue volando, que el año caminó como si tuviese cien pies, se fue como el agua, diría alguna de mis tías...
Este año hubo olimpiadas, ni los Pumas ni el Atlante fueron campeones, y no supe quién ganó la Serie Mundial porque andaba justo en el caso integrador final de mi maestría. También me enteré de que han matado (y lo siguen haciendo) a mucha gente por el narcotráfico, que hubo una reformita light en materia energética en mi país, y que un tal López Obrador sigue dando lata. Por cierto, México se quedó en el "ya merito" en todo, para variar: los maestros hacen paros y huelgas porque sus plazas no serán más heredadas y porque reprobaron el examen general de conocimientos, los médicos protestan porque no podrán comprar su examen de especialidad, un puñado de legisladores "clausuran" el Congreso, y el segundo hombre del presidente, junto con otros del gabinete, se matan en un avionazo por dos causas: los pilotos del avión fueron reclutados porque costaban más barato y a que, por consecuencia de su ineptitud, volaban muy cerca de un boeing cuya estela los atrapó, desplomándose. Si Fox no se "hubiera" amedrentado ante los rancheros macheteros que impidieron la construcción del nuevo aeropuerto... "hubiera" es el pasado participio del verbo pendejo.
El mundo no estuvo tan lejano de la estupidez: tenemos una crisis mundial por culpa de los gringos y de la globalización, y esto puede ser el inicio del fin del mundo ¿qué puede pasar si se paraliza la economía mundial? ¿que puede suceder con 25 mil millones de desempleados?
Además, y como colofón del 2008, Bush se llevó un atentado a zapatazos donde no salió herido pero le llamaron "perro" en un lugar donde hacerlo, debe lastimar más que cualquier otra arma. Además el mundo se congratuló con el agresor.
La guerra sigue, ahora mismo los israelíes se desgranan a bombazos contra los palestinos; homo omini lupus est. El hombre es el lobo del hombre.
Pero el mundo gira y en el microcosmos personal de cada uno suceden cosas, una buenas, otras malas, otras simplemente suceden.
Lo que para mí comenzó como un propósito de año nuevo se convirtió en un blog con cara de mascota en la que desgrané setenta post publicados con este que escribo. Un espacio que me ha dado disciplina para escribir, holgura para disfrutar y tribuna para acercarme a muchos amigos de quien sabía poco o nada y ellos a la viceversa de mí. Espacio para conocer también a una blogósfera que está viva e inquietante, a un click de distancia. El sábado cené con la Nena Mostra y fue como conversar con alguien que conoces de toda la vida pero ves por primera vez. Aunque no los conozco físicamente, mi tocayo Miguel Mastroscello de P&M, Octavio Lara "Callao" y mi enigmática "M" fueron seres valiosos y entrañables que conocí este año gracias al blog. Se que los veré porque ahí estarán.
Escribí, crecí y disfruté. Pienso hacerlo el año que viene. Trato de ponerme propósitos concretos, logrables. El año que viene trae clavada la divisa de lo difícil, de lo indescifrable; sin embargo no se le puede negar una senda de esperanza; pero a Dios rogando y con el mazo dando, decía otra tía, no hay buenos propósitos sin sustento, sin trabajo, sin búsqueda constante.
Y a pesar del calentamiento global, de la crisis mundial, de la guerra y de la estupidez humana, también tenemos cosas entrañables y magníficas como el amor, la amistad, la solidaridad, la creatividad y la convivencia. La insospechada magia de ver el sol salir cada mañana.
Este Zorombático ha sido muy feliz en el 2008 y les desea, a todos sus amigos, lectores y mirones en general, toda la felicidad del mundo para el 2009.

Nos vemos el año que viene.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Rudo y Cursi, lo que sí y lo que no


El viernes invité al cine a mi consorte. Ahora que estoy pasando por mi cuarentona etapa de futbolista en activo, en navidad me regaló unos rudos guantes de portero que me quedaron chicos, por lo que hubo que ir a cambiarlos por un par de talla diez; ya en el centro comercial, nos metimos a ver "Rudo y Cursi", de Carlos Cuarón. Carlos es hermano de Alfonso, y generalmente era el guionista en algunas de las películas dirigidas por su hermano, como aquella "Y tu mamá también", donde se hicieron famosos Gael García y Diego Luna, como los amigos charolastras. Esta vez, Carlos debuta como director teniendo como productores a las nuevas vacas sagradas del cine mexicano: su hermano Alfonso, Gonzáles Iñárritu y Guillermo del Toro.
La película comienza con una narración en off de un personaje argentino, quien cobra vida en las siguientes secuencias, pero acompañará la trama tanto con el personaje de "Batuta" como en la locución en off, muy al estilo de "Y tu mamá..."
No voy a contar mucho de la trama, solo puedo decir que es una peli de fútbol y por tanto, una alegoría que retrata en muchos sentidos las vicisitudes inmersas en el juego.
Lo que me gustó fueron las referencias al fútbol que va contando Batuta: la historia del soldado que patea por primera vez una cabeza de un enemigo degollado que se convierte en el primer gol, el amor a la camiseta y a la madre, la traición y sufrimiento del portero, el juego fraternal y el juego enemigo... Y así, con estas reflexiones, se va desgranando al jugador, al aficionado, al hijo, al hermano, al marido, al mexicano, al argentino y a la industria del fútbol.
Me gustó la actuación de Bernal y Luna; su fraternal conjunción, el equipo que hacen entre los hermanos Cuarón, derivando en una buena dirección, pero cimentada en un guión extraordinario. De hecho, Carlos me sigue pareciendo mejor guionista que director. Siempre he pensado que un buen guión sostiene cualquier filme.
Lo que no me gustó fue lo "pichicato" de la producción, que aunque se ve que no es una película barata o de bajo presupuesto, me pregunto qué le falta al cine mexicano para aventarse a hacer superproducciones dignas de un extraordinario guión. En la peli, los equipos son ficticios, con nombres y jugadores de mentiras, aunque se reconocen sin problemas locaciones como "La Cantera" de los Pumas de la Universidad. Me pregunto por qué no salieron equipos de primera división reales, con jugadores reales; en Hollywood, en cualquier película de béisbol, aparecen los Yankees y, en una de esas, hasta las estrellas del equipo tienen papelitos secundarios. ¿Por qué acá no? ¿por qué en películas mediocres en cuanto a nivel actoral y con guiones de quinta como en "Goal" con Kuno Beker, que no le llega ni a los talones a medio charolastra, tiene participaciones de gente como Beckham, Figo o Ronaldinho? ¿por qué no salió el Estadio Azteca? ¿por qué si los productores son nuestras nuevas y flamantes vacas sagradas que se codean con las estrellas de Hollywood y Cannes no arriesgaron más dinero para una superproducción a la altura de la afición mexicana?
Tal vez porque la Femexfut no le gustó el guión, donde hay apuestas subterráneas, corrupción, trampa y abuso.
Rudo y Cursi, una película palomera que pudo ser una superproducción. Hasta en esto reflejamos nuestro subdesarrollo.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Picasso en Cancún (Parte 2)


Cuando alguien me dijo que habría una exposición de Pablo Picasso aquí, en Cancún, lo primero que pensé fue que me querían tomar el pelo, lo cual es una situación harto compleja: soy minusválido capilar por herencia paterna. Lo segundo fue: vayamos a averiguarlo.
Ese viernes, después de la divertida visita al Centro de Convenciones que he relatado en la parte uno de este pequeño serial, me dirigí con mi amigo Pepito al lugar menos imaginable para albergar parte de la obra del artista malagueño: La Isla Shopping Mall.
Para mis queridos lectores de Shrewsbury, Bostwana, Yokohama y Chicoutimi, explico: La Isla es la plaza comercial más famosa de Cancún; el paraíso del consumo organizado. Lo escribo no porque esté en contra del shopping, cada quién su cartera y sus gustos, lo que me llamó la atención es que ahí se encuentra desde hace relativamente poco tiempo el Museo Pelópidas.
Cuando llegamos, a cinco metros del umbral, nos asaltaron dos guardiasblancas de seguridad:
Guardiablanca-maya-cara-de-malo: ¿de dónde viene?
Zorombas: Pues de mi casa, menso, de donde más, además vengo de trabajar como burro todo el día, ¿qué? ¿está cerrado?
Guardiablanca-maya-cara-de-malo: No, está abierto, pero ¿es usté mexicano?
Zorombas: Pues mira mano, perdón que te decepcione porque de seguro crees que soy noruego, pero sí, soy del país, y además orgullosamente cancunense ¿cómo ves? ¿no puedo entrar?
Guardiablanca-maya-cara-de-malo: Señores, para ustedes la entrada es gratis, pasen con la señorita.
La señorita resultó ser Wanda, quien al parecer estaba bastante aburrida hasta que llegamos nosotros; nos dio la bienvenida al museo, nos explicó lo que ibamos a ver pero sobre todo, noté que le daba gusto que estuviéramos ahí. Nos contó que esa exposición costó mucho dinero traerla a Cancún y es muy poca la gente que se interesa en entrar al museo. "Hace una semana vino una pareja, y cuando le dije al señor que el precio del boleto costaba ciento ochenta pesos, se rio y me preguntó si incluía barra libre". Compadecí a Wanda lidiando con neandertales en busca de sol y alcohol.
La muestra se llama "Suite Vollard" y consta de cien grabados en diferentes técnicas como aguafuerte, buril, aguada, aguatinta y punta seca. En 1930, por encargo de Ambroise Vollard, Pablo Ruiz Picasso realizó estas estampas finalizando en 1937; algunas de las planchas tienen grabado el día, mes y año de realización, lo que da un carácter cronológico a la obra. La obra se divide en varios temas: Violación, El Minotauro, varios temas libres, Retratos de Vollard, y El taller del escultor, donde aparece constantemente Merie-Thérèse Walter, el gran amor secreto de Pablo; Merie-Thérèse es la inspiración convertida en línea y dibujo magistral del artista en esa serie, llenos de erotismo y sensualidad, donde como decía el propio Pablo, solo el que sabe dibujar, puede desdibujar.

Desde luego, mi serie favorita es la del minotauro. Cuentan los que saben que Vollard se proponía a publicar una serie de quince estampas de Picasso y un texto del poeta francés André Suarés sobre el mito del Minos y Pasífae en 1940, pero el editor murió antes. Pasífae era esposa del Rey Minos y un día, se enamora de un hermoso toro. Obviamente, los dioses castigan los amores furtivos y malsanos de Pasífae que pare a un monstruo llamado Minotauro; mitad cabeza y morro de toro y la otra mitad cuerpo de humano. Dédalo lo encierra en un laberinto construido exprofeso para su cautiverio y es alimentado por catorce doncellas al mes. Hasta que aparece Teseo, quien se enamora de Ariadna y juntos construyen un plan para matar al minotauro y escapar del laberinto, pero eso es otro cuento. Por cierto, las plazas de toros parecen eso: un laberinto de corraletas que desembocan en el albero. Pablo Picasso era un gran aficionado a los toros y hay mucho de taurino en los grabados de la serie del minotauro: algunos trazos que sugieren ruedos, banderillas, cornadas.

Hace muchos años, el Museo Tamayo de la Ciudad de México se inauguró con una exposición que se llamó "Los Picassos de Picasso", yo estaba por entrar a la universidad. Esa exposición la vi cuatro veces y marcó mi vida futura profesionalmente. Picasso es así y ojalá marque a Cancún esta exposición. El gráfico publicitario me gustó mucho:


Pero cuando crees que lo mejor ha terminado, oh sorpresa; Wanda bien lo dijo a la entrada: "no dejen de visitar el "black room", que no es otra cosa que otra minisala donde se encuentra alojada por ahora la obra de Joquim Ramírez de Cartagena i Hereu, mejor conocido como Quim Hereu. Es un pintor catalán hiper realista, con traza postmodernista de formato medio. Autodidacto en pintura pero graduado en ingeniería, Hereu recuerda un tanto a Magritte; una suerte de surrealista del siglo XXI, con nuevas manías interpoladas.


Mucha de su obra se inspira en los viajes que ha hecho. En total se exponen seis óleos de formato medio de este singular artista.


Algo de lo que no me gustó fue la falta de información de cada artista al inicio de cada muestra.
La exposición de Picasso estará abierta hasta marzo del 2009, así como la muestra de Hereu. Puede visitar la página del Museo Pelópidas y también la de Quim Hereu, y si usted vive o pasa por Cancún, puede darse un tiempo para visitar el Museo y a Wanda.