Quienes me conocen o me han tratado más allá de dos cervezas, saben que aborrezco a Carlos Loret de Mola. Me cae mal; se me hace un pseudo periodista amarillo apadrinado por su familia y amigos poderosos. Ver el noticiero de la mañana que él conduce es para mí un tormento; y si hubo algún resquicio en el cuál me pude congraciar con él, fue cuando por supuesta afición taurina entrevistó al torero José Tomás, evidenciando que su conocimiento de la tauromaquia no llega más allá del chisme y el vodevil.El viernes tuve que ir como enviado especial de la compañía para la cual trabajo, a nuestro stand en la Expo Proveedor Kapta 2008, una feriecilla bastante pinche en el Centro de Convenciones de Cancún. Como levantón para tan deslucido evento estaba anunciada una "conferencia magistral" de Carlos Loret de Mola, a las 4 de la tarde.
Parte por curiosidad morbosa y parte porque la feria estaba muerta y por el stand no pasaba nadie, me apersoné en el auditorio los últimos quince minutos de la mentada conferencia magistral. Me sorprendieron varias cosas; la primera es que el auditorio no estaba lleno, lo cual indica que la misma feria y su tema, a pesar de su conferenciante, no tuvieron el suficiente poder de convocatoria. En cuanto me senté a escuchar a Loret, caí en cuenta que era alguien un tanto diferente al que aparece todas las mañanas en el noticiero; un sujeto de mediana estatura, con una camisa de lino arrugada más allá del lino, desfajada y mal abotonada, de pie ante un micrófono, más en el papel de un híbrido de Dr. Phil con David Letterman, región cuatro. No imaginé que un economista, ganador del premio nacional de periodismo pudiera decir tanta burrada, en tan corto tiempo, y que su público estuviera muerto de la risa celebrándole su show inicuo. Loret hablaba con una informalidad tan irresponsable como si lo hiciera en la sala de sus tías, y la gente reía a chorros y le celebraba sus gracias. En esos quince minutos de mi intromisión en esa "conferencia magistral", Loret se dio vuelo. Vino al final, una ronda de preguntas:
Preguntón 1: Carlos, ¿crees que se deba de invertir en metales preciosos?
Carlos: Mira, en un tiempo de crisis como el que estamos viviendo, hay que ir hacia donde sopla el viento, y si todo indica que hay que comprar oro, o plata, o lo que sirva, pues hay que hacerlo(...).
Preguntón 2: Carlos, ¿entonces crees que Juan Camilo iba a ser el próximo candidato a la presidencia?
Carlos: Eso ya estaba cantadíiiiiisimo, ya se hablaba de eso, eh; mira yo ya sabía que se Mouriño se iba a buscar la gobernatura de Campeche (...)
Preguntón 3: Carlos ¿Tiene posibilidades Cárdenas Batel en las próximas elecciones?
Carlos: Uyyyyyy , eso si lo encuentran porque anda perdidísimo (risas), Cárdenas anda en España, entonces la veo muy difícil que pueda organizar algo desde allá, pero hay que ver si los de su partido (...) No hay más preguntas, ¿verdad? pues ha sido un gustazo estar acá, en Cancún...
Salí del auditorio y comencé a roer mentalmente lo que vi y escuché. Mis conclusiones son variopintas: uno, Loret me pareció bastante simpático como showman y la gente le festejó todo. Dos, ¿el tipo dijo algo trascendente o quedó en plática de cantina?. Tres, ¿la gente se lo cree?. Cuatro, Loret es considerado un líder de opinión, desde hace un tiempo, por mucha gente. Cinco, si antes me caía mal, mi opinión no cambia, evoluciona. Ahora Loret me da risa.











